El Museo Estatal Auschwitz-Birkenau es uno de los destinos más populares cerca de Cracovia. Visitantes de todo el mundo acuden para rendir homenaje a las víctimas y comprender el terror de la Segunda Guerra Mundial. Al llegar a la ciudad de los reyes, reserve unas horas para visitar el antiguo campo. Para contratar una excursión, le recomendamos contactar con la recepción de H11 Aparthotel.
Excursiones organizadas a Auschwitz: información clave
La entrada al Museo Auschwitz es gratuita. Sin embargo, es necesaria una reserva previa de la visita online. Conviene hacerla con antelación, ya que el número de pases es limitado. Los visitantes del lugar de memoria pueden elegir una de dos opciones:
visita gratuita por su cuenta
visita guiada a Auschwitz
Para conocer mejor la historia del campo, recomendamos la visita en grupo al museo con un guía con licencia. En este caso, según el tipo de visita elegido, puede durar entre 2,5 y 8 horas y realizarse en uno o dos días.
La reserva de la visita puede hacerse en la página oficial del Museo Estatal Auschwitz-Birkenau.
Para huéspedes de H11 Aparthotel, organizamos también esta excursión. Organizamos:
entradas
un guía
transporte directo desde el Aparthotel
seguro
Le invitamos a contactar con la recepción.
Lugar de Memoria y Museo Auschwitz-Birkenau
Konzentrationslager Auschwitz fue el mayor campo de concentración nazi alemán y un centro de exterminio de judíos. Se creó en las afueras de Oświęcim. Formaban parte, sobre todo, tres campos principales:
Auschwitz I: la parte más antigua, creada en primavera de 1940
Auschwitz II (Birkenau): el mayor campo, finalizado en 1942; principal centro de exterminio de los judíos
Auschwitz III (Monowitz): desde octubre de 1942.
Además, el complejo contaba con más de 40 subcampos.
Durante la evacuación en 1945, las SS intentaron destruir las pruebas: quemaron documentos y volaron crematorios y cámaras de gas. Aun así, quedaron todavía muchas instalaciones y objetos originales.
En 1946, gracias al esfuerzo de antiguos prisioneros, comenzaron los primeros pasos para conservar el lugar de memoria. Alrededor de un año después, el Museo Auschwitz-Birkenau fue inaugurado oficialmente.
Visitar Auschwitz
En el Lugar de Memoria Auschwitz hay instalaciones en Auschwitz I y Auschwitz II-Birkenau. El museo conmemora a las víctimas y difunde la concienciación general. Allí están las dos exposiciones principales: la principal (historia del exterminio y vida de los prisioneros) y las "exposiciones nacionales" (historias de ciudadanos deportados desde distintos países).
Al crear las exposiciones, se buscó mantener el estado de los campos lo más parecido posible al original. Por eso, se conservan edificios auténticos (barracones o torres de vigilancia).
El único gran elemento nuevo en Birkenau es el Memorial Internacional de las Víctimas del Campo, inaugurado en 1967.
En el Museo Auschwitz-Birkenau se exhiben miles de objetos: primero, pertenencias personales de los deportados (ropa, utensilios o peines) para entender la magnitud del sufrimiento y la muerte; también objetos de la vida en el campo, que reflejan sus duras condiciones. Además, muestran actos de resistencia y ayuda mutua entre deportados.
El diario de Alfred Kantor
En abril de 2026, el Lugar de Memoria Auschwitz amplió colecciones con un diario original del artista checo Alfred Kantor. El manuscrito incluye dibujos y notas del gueto de Theresienstadt y de los campos de Auschwitz y Schwarzheide, además de documentos auténticos: orden de deportación, estrella amarilla, cartas y fotografías. El diario constituye un testimonio único del exterminio y de las experiencias de un prisionero.
Aunque solo se conservó una parte de los dibujos del campo, junto con trabajos hechos después de la guerra, ofrece una oportunidad única para ver la historia con la mirada de un prisionero.
Tras la conservación, el diario se incorporará a la colección de obras artísticas de los prisioneros y de los Supervivientes.
Un lugar que no se puede olvidar
El objetivo del museo y de la Fundación Auschwitz-Birkenau, que lo gestiona, es preservar la memoria de las víctimas y los acontecimientos, guiándose por las palabras de Henry Appel:
«Solo hay una cosa peor que el propio Auschwitz… y es que el mundo olvidara que un lugar así existió»
La excursión a Auschwitz suele despertar emociones intensas, no por exhibiciones macabras, sino por la representación auténtica de una historia que nunca debió ocurrir. Los restos de los antiguos campos interpelan la conciencia humana como ningún otro lugar. Por eso, el museo de Oświęcim debería ser una parada imprescindible en una visita a Cracovia, para conmemorar a las víctimas del campo y comprender los crímenes de la Segunda Guerra Mundial."